Repite
Cuatro botones de colores, una secuencia que crece un color por turno, un error y se vuelve a empezar. El juego es de 1978 y desde entonces casi todo el mundo se para en torno a siete colores — justo lo que aguanta la memoria de trabajo.
Cómo funciona
Cuatro botones de colores. El juego enciende uno, tú lo repites. Luego enciende dos, los repites en orden. Luego tres, y así: la secuencia crece un color cada turno y siempre empieza desde el principio. Un error cierra la partida, y tu puntuación es la longitud alcanzada.
En Pocket Games
Antes de empezar eliges una de tres velocidades, y se mantiene toda la partida. Cambian dos tiempos: cuánto queda encendido cada botón mientras pasa la secuencia y la pausa antes del siguiente.
| Velocidad | Botón encendido | Pausa | Ritmo de la secuencia |
|---|---|---|---|
| Fácil | 650 ms | 250 ms | algo más de un color por segundo |
| Medio | 450 ms | 180 ms | unos 1,6 colores por segundo |
| Difícil | 300 ms | 120 ms | unos 2,4 colores por segundo |
- Mientras pasa la secuencia aparece «Mira…» y los botones no responden; cuando te toca aparece «¡Repite!». Para responder no hay límite de tiempo.
- No hay vidas: el primer toque equivocado cierra la partida.
- La puntuación es el número de rondas completadas, es decir, la secuencia más larga que has repetido entera. El récord va por velocidad y se ve arriba durante la partida.
- Si abres el panel de pausa mientras pasa la secuencia, esta se detiene y sigue cuando lo cierras.
- Si sales a mitad, la partida se guarda. Al retomarla, el juego te vuelve a mostrar entera la secuencia de la ronda en curso, y hay que repetirla desde el principio aunque ya hubieras hecho una parte.
Por qué la gente se para en siete
No es casualidad, y es lo más interesante de este juego: la memoria de trabajo humana retiene unos siete elementos, más o menos dos. Hasta seis o siete colores de verdad los recuerdas uno a uno. Más allá, el método que te ha traído hasta ahí deja de funcionar — y exprimirlo más no sirve.
Para pasar de ahí hay que cambiar de tipo de memoria.
Las técnicas que funcionan
Agrupa en bloques. En vez de siete elementos sueltos, recuerda dos grupos de tres y uno de uno. Es el mismo motivo por el que un número de teléfono se recuerda por grupos y no cifra a cifra: la capacidad es de siete unidades, y un grupo de tres cuenta como una.
Usa el ritmo, no los colores. Con la práctica la secuencia deja de ser una lista de colores y se convierte en una cadencia, con sus acentos y sus pausas. La memoria del ritmo tiene más sitio que la visual y sobre todo aguanta la velocidad: en difícil no hay otra manera de seguir el paso.
Repite a la misma velocidad a la que lo has visto. Ir más lento parece prudente y en realidad rompe el ritmo, que es lo único que estás recordando de verdad. Quien repite a trompicones falla más que quien repite del tirón.
No mires los botones mientras respondes. Suena absurdo y es el consejo que más funciona: tras unos turnos, los dedos saben adónde ir. Mirar los colores mientras pulsas te hace comprobar conscientemente, que es lento, y te hace perder el hilo.
La parte más frágil es el principio. En los turnos altos se falla casi siempre en los tres primeros colores, no en los últimos: los nuevos están frescos, los primeros llevas veinte turnos recuperándolos. Vale la pena repasar mentalmente la apertura mientras el juego muestra la secuencia.
Preguntas frecuentes
¿La secuencia es siempre la misma?
No. En cada ronda se añade al final un color sacado al azar entre los cuatro, y cada partida empieza de cero con una secuencia nueva. El mismo color puede salir dos o más veces seguidas. No se aprende la secuencia: se aprende el método.
¿La secuencia se acelera según avanzas?
No. La velocidad es la que elegiste al principio y no cambia durante la partida: lo único que crece es la secuencia. Para entrenar un ritmo más rápido, elige Medio o Difícil en la pantalla inicial.
¿Mi récord vale también en otro móvil?
Sí. El récord de cada velocidad se guarda en la cuenta: entrando con la misma cuenta lo encuentras en otro dispositivo, y de los dos vale el más alto.
¿Hay sonido como en el juguete original?
Sí, y son las notas de verdad: los cuatro pads suenan MI, DO♯, LA y un MI grave — el acorde de LA mayor del Simon de 1978, el juguete electrónico que popularizó este juego, elegido para que cualquier secuencia, por azarosa que sea, siga sonando consonante. El error tiene un sonido propio, desafinado a propósito. Así el consejo sobre el ritmo vale al pie de la letra: la secuencia se recuerda como una melodía. El volumen se ajusta en los ajustes y en el panel de pausa; a cero se juega en silencio, solo con los parpadeos.
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